
La Cruz del Mar que se halla emplazada en las cercanías de Punta Médanos es la perpetua memoria de los trágicos hundimientos de pesqueros en la zona.
El 29 de agosto de 1946, se produjo la “Tormenta de Santa Rosa” más terrible que se recuerda. Un grupo de lanchas pesqueras salieron de Mar del Plata a pesar de que se había anunciado la posibilidad de mal tiempo. Esto no los intimidó ya que venían de tener hasta ese día una huelga de meses. Los pescadores hicieron la mar y la tormenta los sorprendió…El saldo de ese furioso temporal fue un total de 33 pescadores fallecidos (sólo aparecieron los cuerpos de 12 de ellos).
Las lanchas siniestradas fueron varias y en las proximidades de Punta Médanos aparecieron los restos y los cuerpos de los tripulantes de las lanchas PUMARÁ y EL HALCÓN. Lugar donde erigió la CRUZ DEL MAR.
Mientras tanto restos de lanchas y cadáveres aparecían entre las playas de Mar de Ajó y Villa Gesell. Un avión que había partido del Aeródromo de Mar del Plata divisó en las cercanías de General Lavalle, (aproximadamente a 20 millas de la costa), cajones de pescado, restos de naves y un cadáver, presumiblemente del patrón de la embarcación “MARÍA DOLORES” que había sido arrancado de cubierta por una ola.
Otro hecho fue en 1969. El barco pesquero PIONERO también naufragó en las proximidades de Punta Médanos, dejando un trágico saldo de 17 pescadores desaparecidos.
Entre otros hundimientos de pesqueros de la zona, podemos citar el “MARÍA DELIA”, naufragado el 26 de marzo de 1976 en Punta Médanos al sur…
Los informes de muchos de estos naufragios son ambiguos ya que las noticias aparecieron en los diarios de la época y por la divulgación oral de los pobladores de la zona. Hoy no podemos precisar el lugar exacto, de modo que nadie podría saber si sus restos están o no en nuestras aguas o enterrados en nuestras playas.
Quien alguna vez se haya acercado a la CRUZ DEL MAR con el fin de tomarse una fotografía, habrá visto que al pié de la misma se observan objetos que se relacionan con las embarcaciones (restos de redes, partes de algún pesquero, flores…) que se diseminan en los alrededores por capricho de las mareas. Quien conoce estas historias, quienes participan directamente de ellas dejaron su tributo y una oración para que el Todopoderoso los tenga en su Gloria.

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