Queridos atlantes, tal como prometí, les paso a contar algunas historias que escuché durante mis estadías en Nueva Atlantis y es mi deseo compartirlas con ustedes.
Ana María [Nikita]
La primera, se refiere a un pionero del lugar que tuve el placer de conocer: DON JUSTO CAMIO.
Con sus 89 años de edad me relató su vida llena de sacrificios. Llegó a Mar de Ajó en el año 1945 en busca de trabajo, ya que escuchó la noticia de que se podía hacer mucho en estas playas. Comenzó como albañil, luego continuó como contratista y hasta llegó a formar sociedades de trabajo.
En el año 1952, don Justo y otros hombres del pueblo participaron como extras de cine, actuando como beduinos en la película “LOS CINCO GRANDES DEL BUEN HUMOR EN EL DESIERTO DE SAHARA”. La filmación fue efectuada ni más ni menos que en nuestra querida Nueva Atlantis, cuando estas playas aún no estaban bautizadas con este nombre y el paisaje era totalmente diferente al que conocemos…existía una estrecha comunión entre el mar y los grandes medanales, sin forestación alguna. Es así que don Justo se enamoró del lugar y compró un gran predio en el cual sólo había arena.
Comienza de este modo un gran desafío… forestar el lugar. Con su viejo Ford T con arranque a manija, realizó muchos viajes al entonces pueblo de Dolores para comprar árboles. El viaje no era fácil…no existía la ruta y los caminos malos de por sí, que se hacían intransitables con la lluvia lo obligaban a dormir en la intemperie cuando lo atrapaba la noche, tardando dos o tres días llegar a su destino. Para esto, sorteando lagunas y cangrejales.
Con su Ford T cargado de árboles llegaba hasta sus medanales, encajándose muchas veces en la arena, debiendo empujar su vehículo una y otra vez…los árboles no prendían pero don Justo no se resistió…lo volvía a intentar hasta que por fin desde la arena se comenzó a divisar los primeros brotes.
Actualmente podemos observar su obra…el Camping de Nueva Atlantis…un verdadero paraíso terrenal, un amplio predio arbolado con diferentes tonos de verde en donde se puede disfrutar el cántico de los pájaros. Aquí tiene su hogar, acompañado por sus hijos y nietos. Un verdadero ejemplo de vida, colmada de sacrificios, trabajo y amistad. Sus antiguas fotos testimonian aquellos días en que montado en su caballo color marrón, vestido con ropas de beduino galopó sobre las calientes arenas de lo que hoy es NUEVA ATLANTIS.